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UN DRAMA GAY VIGENTE, CONTUNDENTE Y CON ACTUACIONES SUBLIMES.

Por Vanina Suarez

Los chicos de la banda es una película dirigida por Joe Mantello, entre los que cuenta como productor a Ryan Murphy (Glee, American Horror Story, Ratched, The politician) y está protagonizada por Jim Parsons (The big bang theory), Matt Bomer (The sinner, White Collar), Zachary Quinto (Héroes, Star trek) y gran elenco.

La película tuvo su versión original en los años 70 y ha tenido varias reposiciones en las salas de Broadway. Ambientada en New York a fines de la década del 60, un grupo de amigos gays se reúnen para festejar el cumpleaños número 32 de Harold, un narcisista que por alguna razón cautiva a ese grupo de amigos.        
Durante esa fiesta, además de los invitados, llegarán a casa de Michael (el anfitrión) dos personajes no esperados: cowboy, un taxiboy, “regalo” para Harold por parte de uno de ellos y Alan, un amigo universitario del dueño de casa, el cual no sabemos muy bien para qué ha llegado al lugar pero será testigo, parte y cuestionador de la vida que esos hombres llevan.
El festejo de cumpleaños es una excusa para poder bailar, disfrutar y ser quiénes realmente anhelan, ya que muchos deben ocultar sus deseos sexuales para los vecinos, familiares, trabajos, etc. Esos amigos, que son confidentes de una vida poco aprobada para la sociedad de ese entonces, guardan secretos y también son testigos de que casi ninguno de ellos pueda vivir con libertad.             
Cuando Michael, agobiado por el alcohol, decide proponer un juego telefónico para llamar a la persona que más amaron en su vida, cada uno de ellos abrirá la puerta a un mundo lleno de dolores y de situaciones poco comprendidas por la sociedad, incluso por ellos mismos. Las represiones, los miedos, la mirada social, los amores no correspondidos, la lucha interna entre aparentar y ser quien realmente desean, son los ejes centrales de la película.
La historia, que podemos ver por la pantalla de Netflix, mantiene el lugar y el tiempo de la original; eso, hace que el espectador pueda tomar distancia y observar lo que sucede en otro tiempo. Quizás, con la certera de que pasó en tiempos lejanos pero con la convicción de que, aún hoy, tenemos mucho terreno por recorrer y mucho que aprender.             
Con actuaciones espléndidas, la cinta cuenta la vida de un grupo de hombres, que plasmados en estereotipos, algunos viven abiertamente su sexualidad y otros aún no pueden con ella.

La cinta, que comienza siendo una comedia, se transforma en un drama, lleno de sarcasmo, diálogos filosos y deliciosos que en muchas ocasiones nos dejarán con la mandíbula por el piso.
Una película que está montada casi como una obra de teatro, con grandes actores que se lucen, un guión tan añejo como vigente y una historia, que aunque no sea novedosa, está contada de una manera visceral.

Dejamos el tráiler:         

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