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Rezo por vos.

Si hoy lo pienso, me parece irreal, imposible. Pero sí, entramos los seis en aquel Renault 12 blanco que tanto le había costado comprar a papá. En realidad era nuestro segundo auto, para ser más exactos. Pero el hecho es que si, subimos los seis en ese auto rumbo a San Juan, la tierra paterna. Me turnaba con mamá para ir de acompañante, nos esperaban más de 1600km de un largo viaje hacia Cuyo.

Para empezar, la primera anécdota fue, que para variar, mamá a pesar de haber tardado mucho preparando los detalles y los bolsos, nos dimos cuenta que nos olvidábamos tu mamadera, y sí, sólo tenías 3 años. Una vez en la ruta íbamos conversando, mirando el mapa para no pifiarle en los cruces de rutas, o para ver la próxima estación de servicio. Nosotros cantábamos algunas canciones que teníamos grabados en unos TDK, y así fuimos tarareando tantas canciones que elegíamos con mamá, con Vale y Lau. Pero las que más te gustaban ya a esa edad eran algunas de John Lennon, en especial “Give peace a chance”. y desde ahí comenzamos a tener una conexión especial a través de la música.

El tiempo fue pasando, creciste y reconozco que te debo haber cansado con mis gustos musicales, aunque en tu crecimiento y futuras elecciones musicales había quedado una pequeña influencia de tu hermano mayor. Comenzaste a investigar por tu propia cuenta hasta saber muchísimo más del tema que yo. En realidad cuando me di cuenta eras una grosa en las letras también, desde Harry Potter hasta Borges, pasando por Wilde, Tolkien o Alfonsina Storni. Y ahí comencé a aprender de vos, y la conexión era por los libros también. A pesar de que siempre nos une también la polémica, la discusión y acalorados cambios de opinión, los dos nos admiramos, por lo menos yo si a vos.

Hoy si tengo que reclamar algo es a los kilómetros que nos han separado físicamente, y también reprocharle todo al tiempo, que pasa tan rápido, que nos aleja y nos acerca a través de recuerdos. Por suerte la distancia es en kilómetros, no en afecto, que a nuestra manera nos lo expresamos.  Nuestras charlas caminando por Playa Grande (ida y vuelta) en los veranos.  Pronto estaré ahi y volveremos a encontrarnos, y escucharemos a Calamaro, Charly, hasta Leo García o si querés Stand by me, por Lennon. Mientras tanto… el tiempo es veloz y como dicen tus queridos flacos: “Rezo por vos”.

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