Menú Cerrar

Camino a la gloria lejos de los afectos.

Desde que había sido transferido del Atlético Cerro Bajo a Velez Sarsfield. el Garrita vivió esos días con muchas sensaciones. Apenas cumplidos sus 12 años todo el futuro de sueños lo tenía en un viaje en auto con el nuevo personaje que había aparecido en ssu vida esos días- No era otro que su representante, Juan Garrone.

Los ojos del pibe estaban mas redondos que nunca mirando la cantidad de ropa que le guardaba Juan en dos valijas. Todo era Adidas y a el le gustaba todo lo que veía, las miraba, se las probaba : —Garrita, toda esta pilcha es para vos eh, la marca quiere que la uses todo el tiempo, nos van a mandar más, así que acostumbrate campeón. No soportaba varias cosas de su nuevo representante. Una era que le dijera campeón a cada rato, otra era el perfume que usaba y lo que menos legustaba era que no lo dejara hablar mucho con Don Cosme.

Fueron días tristes luego de la muerte de su abuela, la despedida de los chicos del Atlético, y principalmente de su mamá y sus hermanitos. El hecho de irse a Buenos Aires lo angustiaba, en su interior creía que no volvería más, pero era una idea exagerada que le generaba el momento de distanciamiento físico. Por lo demás tenía muchísimos sueños que cumplir y ahí estaba más tranquilo porque para el era muy fácil jugar al fútbol.

Esa noche antes de cargar los bolsas en la camioneta de Juan que los llevaría al nuevo destino, el Garrita fue hasta la mesita de luz a buscar la cajita donde guardaba la cadenita que le había regalado su abuela. El la guardó para siempre y sintió que debía conservarla con el todo el tiempo.

Luego de las despedidas con su familia, subió al asiento de atrás la camioneta. Adelante Juan viajaba al volante y otra de las personas que iba en el primer viaje a Velez era el Gordo J, su Director Técnico de siempre y que conocía a la gente que trabajaba en las inferiores del club de Capital.

La carita del pibe iba pegada a la ventanilla, se iba iluminando a medida que iban cruzando las luces del boulevard de la salida de Cerro Bajo con destino a Buenos Aires. El iba mirando las casas bajas de Cerro y al mismo tiempo sentía que se alejaba de su origen con ese vértigo de no saber cuando volvería a medida que iba acercándose a cumplir muchos de sus sueños. Estaba a pocas horas de llegar a la gran ciudad mientras iba escuchando anécdotas futboleras de otros tiempos, de cuando el padre del Garrita era sensación, auque el pibe ni sospechaba ser hijo del Garra original.

Otras publicaciones